
Un problema se convierte en problema cuando lo sentimos como tal, porque interfiere en nuestra vida generándonos malestar.
La mayoría de las personas acuden a terapia cuando ya han agotado todos sus recursos intentando resolver aquello que se ha convertido en un problema. Normalmente llegan a terapia cansadas, frustradas, con pensamientos negativos y con la sensación de ser su último recurso.
Teniendo en cuenta estas dos premisas, lo más importante para mí como profesional de la psicología es que la persona que viene a consulta, encuentre desde la primera cita un espacio cómodo y libre donde expresarse, que con el tiempo convertirá en su espacio de confort y bienestar.
El centro
El centro está compuesto por un equipo de psicólogos, y tal como se puede ver en las fotos, tenemos un amplio espacio, adaptado siguiendo la normativa de accesibilidad, para que las personas que nos visitan, ya sean pacientes o acompañantes, estén lo más cómodos posible. Con mi despacho ofrezco un espacio confortable y cálido, libre de barreras físicas, que invita a la comunicación.
El centro está ubicado en el centro de Murcia, y es totalmente accesible a cualquier medio de transporte.
La primera cita
La primera vez que alguien se sienta delante de un psicólogo suele encontrarse nervioso, siente algo de ansiedad, no se sabe de qué hablar, por dónde empezar, siente vergüenza, cansancio, etc. Tener que contarle a alguien desconocido nuestros miedos y nuestros pensamientos más íntimos es muy duro y difícil.
Es mi labor como profesional conseguir que esa persona se abra y poco a poco pueda confiar en mí, en ella misma y en el espacio que compartimos.
Por tanto, la primera cita sirve para conocer a grandes rasgos el problema que lleva el paciente, y establecer los primeros acuerdos de colaboración.

A partir de la segunda cita
La segunda y tercera cita suelen darse de forma semanal para poder conocer en profundidad el problema del paciente y encuadrar el proceso terapéutico.
Según la evolución de la psicoterapia las citas pasarán a ser quincenales o cada 3 semanas, ya que el paciente debe desarrollar en su vida cotidiana todas las estrategias vistas en terapia. Y se irán espaciando en el tiempo según vaya desapareciendo el problema.
Cada persona es única y las circunstancias que le traen a terapia también lo son, por eso mismo los tratamientos son totalmente personalizados y adaptados a las necesidades del paciente. De otra forma, no funcionarían. Mi compromiso es que el tratamiento sea lo más eficaz en el menor tiempo posible.
El éxito de la terapia consiste en trabajar conjuntamente para desarrollar e interiorizar al máximo todas las estrategias personales que se necesitan para resolver los problemas que nos superan y poder utilizarlas en todos los ámbitos de nuestra vida, reforzando un estado de bienestar, seguridad y autoestima adecuado.
Tú eliges hacia dónde y tú eliges hasta cuando, porque tu camino es un asunto exclusivamente tuyo.
Jorge Bucay